Desde finales del siglo XVIII, cuando los Jolonch iniciaron la producción, se ha ido elaborando chocolate casi ininterrumpidamente hasta nuestros días, a pesar de haberse tenido que adaptarse a las diferentes circunstancias políticas y económicas que ha vivido la sociedad catalana a lo largo de los años. El primer obrador que utilizó la familia Jolonch estaba situado en el casco antiguo del municipio, en la Calle Sión con la Travesía del Aspi, en una finca llamada "Cal Jolonch Viejo". En 1905, el obrador se trasladó a un edificio nuevo adquirido por la familia, entre la Avenida Marià Jolonch y la Plaza del Pozo.

 

En este emplazamiento es donde aún hoy en día se produce Chocolate Jolonch. Actualmente, todavía se utilizan los métodos tradicionales de elaboración y dada la antigüedad de la casa, la fábrica se ha convertido en un auténtico museo de utensilios que se han utilizado desde el momento de su fundación. El año 2013, la familia Jolonch decide abandonar la producción de chocolate y el empresario Ángel Velasco, propietario de Turrones Vicens, adquiere la firma con el objetivo de darle continuidad y proyección. La fábrica está considerada una verdadera joya de la primera industrialización de Agramunt y se ha mantenido a lo largo de los años en óptimas condiciones de funcionamiento.